martes, 4 de enero de 2011

Prefacio

Toda mi vida soñé con ser alguien. Tener la vida perfecta, la familia perfecta. Pero las cosas no son siempre como en los cuentos de hadas.
Necesito irme de aquí lo más rápido posible. Olvidarme de todo lo sucedido, empezar desde cero.
Todavía no pude reponerme. Todo ha sido ridículamente fácil desde que salí del hospital. Mis padres me han dado todo lo que necesitaba, pero eso no es suficiente. Nada va a ayudarme; nunca me sobrepondré a la matanza, como le decían los periódicos. No quiero recordar el suceso.
Por el momento, quiero acostarme y dormir. Dormir sin sueños, es lo único que pido.

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